Si existe un objeto de poder representativo del imaginario colectivo en Toledo, este es la Mesa de Salomón. Realidad e imaginación se funden magistralmente para definirnos este objeto como una mesa, espejo o altar donde se podía ver cualquier lugar del tiempo y del espacio. Por medio de una invocación mágica, en la superficie de la Mesa se reflejaba aquello que uno quería saber. Todas las preguntas obtenían respuesta, quien tenía la Mesa, tenía por tanto el poder del conocimiento absoluto.

Sea o no cierta la existencia de este maravilloso objeto protegido en el Templo de Jerusalén, lo que sí que sabemos es que la Mesa, reaparece durante el saqueo del Templo por las tropas romanas del general Tito. Todos los tesoros protegidos en Jerusalén fueron a parara Roma y ésta, capital del Imperio, fue a la vez saqueada por los bárbaros de Alarico en el año 410.

mesa de salomon

Supuesto mensaje cabalístico de la Mesa de Salomón (Jaén).

Los tesoros son siempre los mismos pero van cambiando de manos, y los pueblos bárbaros tendrán a Toledo como su última patria, convertida en capital del reino visigodo. Pero la rueda de la Historia nunca deja de girar, y ahora son los musulmanes los que entran a escena en el año 711.

El ejército de Tarik llega a las murallas de nuestra ciudad y busca denodadamente la Mesa de Salomón, y efectivamente descubre un objeto que se asemeja, describiéndolo en diferentes crónicas y documentos que aún se conservan. La gran pregunta es saber si lo que encontraron era la auténtica Mesa o si ya este fabuloso objeto, fue escondido previamente por los visigodos… A partir de aquí, el mágico objeto, se pierde sin dejar rastro… ¿O sí lo hay? ¿Dónde está entonces? No sabemos si en un recóndito subterráneo, quizás en un alejado castillo o en una solitaria ermita… lo único que sabemos es que la búsqueda aún continúa.