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Historia de Toledo

De todos los lugares del mundo que conservan una valiosa herencia, posiblemente la ciudad de Toledo es la que reúne en sus muros uno de los mayores legados de la historia, comparable a ciudades como Roma o Jerusalén. ¿Te atreves a hacer un viaje por la historia de España? Te invitamos a que nos acompañes y verás cómo en cada rincón, aparece el testigo vivo de nuestro pasado.

Los pueblos Carpetanos

En un montículo llamado “el Cerro del Bú”, hace ya más de 2.000 años, a finales de la Edad del Bronce, se instaló la primera población estable en nuestra ciudad. Esos fueron los primeros toledanos, los que en época prerromana, habitaron nuestras tierras y cruzaron por primera vez el río Tajo, frontera y sentido de nuestra ciudad.

cerro del bú toledo

La civilización del Imperio.

El pueblo romano se instala en nuestro suelo tras la victoria contra el caudillo celtíbero Hilerno, en el año 192 A.C. Toma la plaza y llama a esta población Toletum, “parva urbs sed loco munitia”, lugar pequeño pero bien fortificado. Estaba en el ánimo de los romanos hacer de nuestra ciudad una reproducción de todo lo que poseía la gran Roma, y se emprende una época con grandes y fastuosas obras de ingeniería con calzadas, acueducto, circo, termas, teatro, anfiteatro y todo lo que podía poseer una ciudad de la Hispania Citerior o Tarraconensis.

acueducto romano toledo

Reconstrucción del acueducto romano de Toledo.

Los "Siglos Oscuros": ¡Llegan los bárbaros!

Suevos, vándalos, alanos, visigodos, ostrogodos; todos ellos llegan con el propósito de aprovechar la flaqueza del Gran Imperio. Estos pueblos se abalanzan en tropel y extienden con su ejército una mancha de fuego y sangre que se extiende por media Europa.

Toledo no se caracteriza en esta época (de los siglos VI-VIII) por una gran avance en obras públicas como ciudad, sino por concentrar el mayor poder político, religioso y territorial de la antigua Hispania romana, siendo ahora la capital del reino visigodo (regnum gothorum), donde se darán los famosos concilios toledanos, base de la legislación y el credo que se aplicará durante varios siglos.

barbaros llegan a toledo

Ondea en las almenas la media luna

En el año 712 llegan los pueblos musulmanes a nuestra tierra llamándola Tulaytula, la ciudad hermosa. Es un momento que dará a Toledo una impronta especial, la lengua árabe se instaura y es de uso común para todo ciudadano sea o no mahometano. Se crea la comunidad Mozárabe o cristianos bajo dominio del Islam. En Tulaytula se fragua como reino Taifa uno de los gobiernos con más avances científicos como lo será el de Al Mamún, es la época del astrólogo Azarquiel, y de sus maravillosos inventos como la clepsidra o reloj de agua y luna, y de las primeras traducciones de textos de sabiduría y magia en la ciudad. Semilla de la futura Escuela de Traductores.

El Islam en Toledo

Los olvidados sefardíes

Mientras todo esto ocurre, la comunidad judía ya desde época romana se ha establecido en Toledo, siendo una del as poblaciones con más arraigo. Los sefardíes poseen sus barrios o juderías, sus lugares de reunión y culto, lugares de estudio, sinagogas y escuelas, se integran en la sociedad formando parte del tejido social y económico, ocupan parte de la elite social, y todo ello hace que los judíos influyan en los momentos decisivos del devenir de la ciudad.

Reconquista, milagros y patria.

En el año 1085 Alfonso VI reconquista para la cristiandad la ciudad de Toledo, su caballo inca la pata en un adoquín de la primera mezquita de la ciudad y tomándolo como una señal, entran en el edificio, observan con sorpresa que desde el otro lado de un muro se filtra un haz de luz. Derriban el muro y con asombro descubren un Cristo iluminado. Sí, iluminado durante toda la dominación musulmana, casi durante cuatrocientos años.

Reconquista de Toledo
Reconquista de Toledo. Plaza de España de Sevilla.

En esta época de esplendor cristiano a Toledo llegan las leyendas, los milagros, las reliquias y todas las costumbres que construirán de nuevo culturalmente una ciudad donde resaltan las personalidades de reyes como Fernando III el Santo, uno de los promotores del inicio en la construcción de la Catedral; Alfonso X el sabio, que dio un impulso extraordinario al conocimiento con la consolidación de la Escuela de Traductores de Toledo o los Reyes católicos, que terminan con la larga Reconquista cohesionando los reinos e iniciando un nuevo tiempo con la llegada a América.

Siglo XVI, del esplendor a la decadencia

Y llegó el momento en el que nuestra protagonista fue sede de un gran imperio bajo el mandato de Carlos V, tras derrotar la insurrección de los Comuneros, donde Toledo también tuvo su protagonismo con nombres propios, Juan de Padilla y María Pacheco. Tras este periodo, Felipe II, se llevará hasta el día presente la capitalidad a Madrid en el año 1561. Comienza lo que se conoce como el periodo conventual, ya que muchos de los palacios ahora abandonados se convertirán en lugares de culto.

decadencia toledo El Greco

Vista y plano de Toledo. Museo del Greco. Toledo.

Pero también serán los tiempos en los que Toledo inspira entre sus muros a personajes insignes de las artes y las letras como fueron el Greco, Garcilaso de la Vega, Miguel de Cervantes, Lope de Vega, san Juan de la Cruz, santa Teresa de Jesús, Calderón la Barca. Toledo también vivió su Siglo de Oro, del que Cervantes dijo: “dichoso aquel que naciera español y toledano”.

El Toledo Romántico

En el siglo XIX, y tras la destructiva guerra de la Independencia contra el ejército francés, Toledo se recompone de sus cenizas en la memoria de algunos románticos como Gustavo Adolfo Bécquer, o incluso será protagonista de algún libro de Benito Pérez Galdós.

La Magia, eterna compañera.

Y siempre a lo largo de todo este proceso histórico, ha permanecido un Toledo Oculto, de misterios, leyendas y magia. De tradiciones paganas, creencias ancestrales y esoterismos. De simbología arcana en lugares desapercibidos de la ciudad, de sus iglesias, catedral y calles. Un Toledo que como alma oculta y secreta de la ciudad permanece soterrado pero presente, esperando al anochecer para manifestarse a quien sepa buscarlo. Un Toledo que es el origen de este lugar y su Destino, del que aquí no diremos más, pero que en nuestro nocturno pasear por las calles de esta ciudad, siempre está presente para quien quiera escuchar.

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