La leyenda del hombre de palo

El Hombre de Palo - ToledoToledo es un lugar de leyendas e historias románticas, mágicas y misteriosas, la leyenda del hombre de palo fue una de las más extendidas en este lugar, una historia increíble que nos lleva al renacimiento en España.

Un prodigioso inventor y arquitecto de la época llamado Glovanni Torriani y conocido por todos principalmente como Juanelo Turriano, acabó siendo un prestigioso inventor trabajando directamente como relojero y arquitecto de Carlos I, realizaba su trabajo diario dentro de la Corte Real, reparaba y construía una estupenda colección de galantes y extraordinarios relojes.

Su gran imaginación y la inquietud por crear diferentes mecanismos para darles una utilidad prodigiosa, permitieron que Juanelo Turriano construyese al que se hizo llamar “hombre de palo”, un hombre formado de palos que este gran inventor pudo dar casi vida para que hiciese la labor para la que había sido creado.

 

Toledo Mágico

Juanelo realizaba la construcción de este autómata a modo de entretenimiento como antes ya había realizado otros proyectos parecidos, “El Hombre de Palo” y según cuenta su leyenda, había sido creado por este inventor con la intención de que le generara dinero, fue un recaudador de monedas muy peculiar, este autómata disponía de una pequeña ranura en la que las gentes de Toledo o los visitantes que acudían a verle le ponían un óbolo y con el gesto de reverencia el hombre de palo se despedía, un autómata fabricado en madera tremendamente peculiar que recorría la calle del pueblo.

Según cuenta la leyenda, Juanelo hizo este invento cuando consciente de su gran deuda por las dos estafas que habían cambiado su vida, decidió enmendar su ruina con un autómata que generase dinero para pagar sus deudas, aunque también se cuenta que lo había construido por interés altruista, con toda la intención de ayudar a la construcción de un hospital en esa ciudad.

Toledo Mágico

La falta de mucha documentación al respecto no permite aclarar definitivamente las dudas que se generaron sobre esta leyenda, pero lo que sí ha quedado muy aclarado es que “el hombre de palo” recorrió de un modo u otro las calles de Toledo, y aún a día de hoy puedes encontrarle al término nuestras rutas nocturas en el Museo de la España Mágica, aunque no se determina exactamente si movía los pies y las piernas como dicen algunos o si se movía mediante pequeños railes construidos por su inventor.

Una calle en pleno Toledo, muy cerca de nuestra sede, lleva el nombre de “Calle del Hombre de Palo” en honor al talento y obra de Juanelo Turriano, uno de los más importantes inventores en la historia de Toledo.