Cultura del Misterio

Ya de pequeño pasaba mi tiempo libre leyendo revistas como Mundo Desconocido o Enigmas, veía con devoción (y algo de inquietud, no lo negaré) los documentales de Jiménez del Oso y Juan José Benítez, perseguía las guías mágicas de Juan García Atienza y me estremecía de miedo con las psicofonías del padre Pilón.

Cultura del Misterio

Pertenezco a esa generación que se ha sentido muy cerca del misterio desde muy pronto, y en aquella época no dejaba de ser o al menos así lo percibía yo, un mundo extraño donde había pocos que compartieran conmigo esas inquietudes. Pero poco a poco las cosas han ido cambiando, y ahora podemos afirmar que en nuestro país está asentada una solida escena sobre cultura del misterio.

Al día de hoy podemos disfrutar de literatura, cine, música, radio y televisión hechos en nuestro país y con proyección internacional, de calidad y con un estilo propio, es la tendencia a la que hay que aspirar desterrando el sensacionalismo o el enfoque prejuicioso.

Cultura del Misterio

Vivimos una época doraba de la cultura del misterio, y esto bajo mi opinión no es casual, pues en este mundo digitalizado también el concepto genérico de “misterio” (a veces cajón de sastre), llega a más gente y existe una respuesta que cada vez es mayor. La cultura del misterio cumple una función: divulgar con libertad un mensaje alternativo, hacernos ver que existe una nueva forma de comprender lo que nos llega, una manera más crítica de aceptar la realidad, dudando de aquello que antes aceptábamos como cierto y único. Así al menos ha llegado hasta mí, no como un puro entretenimiento, sino como el inicio de un camino donde siempre se aprende. La cultura del misterio no deja de ser sino un estímulo para ser más crítico y expandir nuestra visión a cerca del mundo, no para ser más crédulos, sino para re-encantarnos con todo lo que nos rodea. Transitando por las sendas de lo fronterizo, lo heterodoxo, las paraciencias o la espiritualidad, uno está abriendo su mente a nuevas posibilidades sin rancias manías, sin ser un obcecado negacionista, nos gusta preguntarnos el por qué de las cosas, accionando el motor de la curiosidad, como un fuego que no deja nunca de arder.

Por este motivo queremos dar nuestro apoyo a todos los profesionales (y los que están comenzando) en este nuestro universo encantado del misterio, cada uno en su ámbito, lugar o con sus posibilidades, siempre con esfuerzo y pasión, y sin perder nunca el entusiasmo. Nosotros con este proyecto al que llamamos OTO, seguimos aportando nuestro granito de arena para dignificar lo que tanto amamos y respetamos. Mandamos nuestros mejores augurios a programas amigos en los que hemos colaborado y con los que tenemos una afinidad estrecha para que esta nueva temporada sigan ofreciendo mucho y cada vez mejor. Cuarto Milenio, Espacio en Blanco o la Escóbula de la Brújula, son sólo tres ejemplos de los muchos amigos que siguen trabajando para que esa cultura del misterio siga acuñando el sello de calidad en cada vez más seguidores.

¡Adelante, una nueva aventura nos aguarda!

Paseos Nocturnos por el Toledo Mágico